miércoles, 30 de noviembre de 2016

El principio de Arquímedes



Antes de explicar este principio observamos diferentes recipientes  con una misma cantidad de agua, 100ml.

Planteamos la pregunta: 
¿Tienen todos la misma cantidad de agua?

Observamos y damos posibles respuestas: 

Síííííí,   
Nooooooo

Resolvemos la incógnita con el medidor de cantidad que tienen los recipientes.


Llevamos a cabo nuestra experimentación preguntando a los niños que ocurre cuando metemos un objeto  en el agua, si el nivel del agua sube, si el cuerpo se va al fondo...

Llenamos de agua el medidor y sumergimos dos mandarinas.

Vemos cuanto sube el nivel del agua.

Para concluir, explicamos que dependiendo del volumen de los objetos, en nuestro caso, primero una mandarina y después dos, estas desplazan más o menos agua.

Contamos la historia de Arquímedes, un matemático griego, al que un rey encargó averiguar si la corona que le habían regalado era toda de oro.

Mientras Arquímedes se daba un baño, notó que el nivel del agua subía cuando entraba y bajaba cuando salía.

Pensó entonces, que si metía la corona en el agua y comparaba el nivel de agua con la cantidad de oro, podría resolver el problema propuesto por el rey.

Se puso tan contento con su descubrimiento que salió desnudo por las calles gritando: 
Eureka!



Una vez que hemos comprobado el principio de Arquímedes, aprovechamos el material y jugamos a flota o se hunde.

¿La mandarina flota?

¿La mandarina sin piel flota?

¿Flota la piel de la mandarina?


Explicamos que flota únicamente aquello que pesa menos que el agua.




























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